Requiem para un traidor.

Eran mediados de los noventa, linux era la gran promesa en el mercado informático y una de tantas compañías se fundó para probar suerte con este producto: Caldera Systems. La joven compañía empezó a obtener ganancias y solo 6 años después adquirieron la tecnología Unix de otra empresa llamada Santa Cruz Operation. Asi fue como Caldera se hizo dueña de UnixWare y OpenServer, dos sistemas Unix muy usados en esa época. Santa Cruz Operation pasó a llamarse Tarantella Inc. Poco después, Caldera tuvo un cambio de CEO, y el nuevo dirigente, viendo que los Unix adquiridos eran su mayor fuente de ingresos, adoptó el nombre de "The SCO Group".

Caldera Systems (Ahora llamada SCO) empezó a ver mas rédito de sus productos Unix y no paso mucho tiempo sin que la codicia corrompiera las bases mismas de la empresa, que decidió traicionar sus orígenes. SCO inició una serie de acusaciones, diciendo que Linux violaba sus flamantes patentes de Unix y exigian una compensación por esto. Asi fué, como SCO se lanzó en una extensa batalla legal contra enormes compañías como IBM, Novell, SGI, etc. La comunidad de software libre observó atónita mientras el hijo se lanzaba contra su padre en una codiciosa batalla por el vil metal.

Pero esta descabellada guerra de SCO contra el mundo no duraría mucho. El 10 de Agosto de este año, el juez del caso SCO vs. Novell dictaminó que el verdadero dueño de UNIX y UnixWare era Novell, y que SCO debía pagarle millones de dólares por la venta de este producto. Luego de este fallo, las acciones de SCO se desplomaron y las consecuencias de sus acciones fueron un golpe mortal para la empresa. Finalmente, el viernes pasado (14 de Septiembre) la empresa se declaró en bancarrota, ya no cotiza en bolsa y mientras la comunidad GNU/Linux sigue creciendo, SCO enfrenta la extinción y el olvido.

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Publicado porAriel a las 5:45  

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