Y le llegó el final...

Esta perra podía caminar por las paredes.
Esta perra trago ácido y vivió para contarlo.
Esta perra le pegó con la cara a un Volkswagen Senda en movimiento y solo le quedó una pequeña cicatriz.
Sin embargo, y a pesar de lo que nos hizo creer, no era inmortal.
Saludos Pepa.

Publicado porAriel a las 20:51  

3 comentarios:

Carbuncle dijo... 28 de noviembre de 2007 15:58  

Adios Pepita... siempre con tu saludo amador de piernas... Se va a extrañar llegar a lo del dolape y que te cuelgues a lo garrapate de los recien llegados.
Siempre os recordaremos Pepiña

JuL dijo... 29 de noviembre de 2007 11:55  

si, me conto ayer sole, que cagada.
y todos que pensabamos que pertenecia a la familia de Connor 'The Highlander' MacLeod.
bueno, igual todos los perros van al cielo.

Linus dijo... 3 de diciembre de 2007 17:35  

NOOOOOOO PEPAAAAAAA BUUUH, era amor esa perra.

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